Lidia Dominga Gramajo

Lidia Dominga Gramajo, age 67, passed away serenely on July 10, 2022 at Holy Cross Hospital. She was preceded in death by her parents Guillermo and Susana. She is survived by her only daughter Jeniffer, grandson Marvin-Jose, her oldest brother Abel, and younger siblings Adan, Filomena, Erasmo and Elodia. She was a native from Guatemala, born in a small and humble town far from the main capital city. It was there where Lidia learned at a young age the art of farming from her father. She left home in her teen years to seek better opportunities in Guatemala City where she lived half of her life. There she held various types of jobs, from bartending, waitressing and hotel hospitality services.

 

The other half of her life was lived in Washington DC. Lidia immigrated to the U.S. in 1990 and made a home for her and her daughter. She started her own house-keeping business which she operated for 30 years. Lidia took pride in her work and in everything she did. Lidia’s clients became friends and ultimately with time family to her. She loved them and they loved her back.

 

Lidia was a devout Jehovah’s Witness and her faith guided her life until the end. Lidia also loved music, sewing, gardening, and animals. She loved dogs most of all but became charmed by the company of her daughter’s cats as they shared a home together. She also enjoyed the beach and nature walks through Rock Creek Park. Lidia relished teaching her grandson all the farming secrets she learned as a child in Guatemala and together maintained a small plot in a community garden. They loved spending time there, especially once the corn and potatoes were ready to be harvested.

 

Lidia loved to help people and cherished each and everyone that came into her life. Helping others came to her so naturally, sometimes it would be helping out with material things and other times it would be with advice and wisdom. She was truly loved and appreciated; the love was palpable all through her life.

 

In Lidia’s honor, do an act of kindness or pay forward a kindness done unto you.

Flowers can be sent to the Funeral Home or in lieu of flowers a donation can be made to The Family Place. https://www.thefamilyplacedc.org/

 

 

Lidia Dominga Gramajo, 67 años, falleció serenamente el domingo 10 de julio en el hospital Holy Cross. Sus padres fueron Guillermo y Susana los cuales fallecieron varios años atrás. Lidia es sobrevivida por su única hija Jeniffer, su nieto Marvin-José, su hermano mayor Abel, y sus hermanos menores Adán, Filomena, Erasmo y Elodia. Ella era proveniente de Guatemala y nació en una aldea pequeña y humilde en las afueras de la ciudad capital. En esa aldea ella aprendió el arte de la agricultura de su padre. De muy joven, Lidia dejó a sus padres para buscar una mejor vida en la ciudad en la cual vivió la mitad de su vida. Ahí ella realizo varios trabajos de camarera y en servicios de hoteles.

 

La otra mitad de su vida la vivió en Washington, DC. Lidia emigró a los Estados Unidos en 1990 y formó un hogar para ella y su hija. Lidia trabajaba por su cuenta lo cual era su propio negocio, y logró proveer servicios de limpieza por 30 años. Lidia estaba llena de orgullo por sí misma y por todo lo que logró en su vida. Sus clientes siempre se volvían sus amistades y después de tanto tiempo eran como familia. Lidia los amaba y ellos la querían igual.

 

Lidia fue Testigo De Jehová y su fe guió su vida hasta el día que falleció. A Lidia le encantaba la música, la costura, la jardinería y los animales. Ella amaba a los perros en especial, aunque en los últimos años lo gatos de su hija lograron ganar su cariño ya que compartían un hogar. A Lidia también le gustaba los viajes de playa y caminar por la naturaleza en el parque de Rock Creek Park. Se colmaba de orgullo al tener la oportunidad de enseñarle a su nieto los secretos de agricultura que ella aprendió de niña. Juntos trabajaban en una huerta de un jardín comunitario en la que sembraban vegetables, les encantaba estar ahí especialmente cuando los elotes y las papas estaban listas para gustar.

 

A Lidia le gustaba ayudar al prójimo, lo hacía naturalmente y sin pensarlo dos veces. A veces con cosas materiales y a veces con consejos y sabiduría que al ver cómo era tratada por los receptores, se veía el aprecio sin necesitar palabras.

 

En honor a la memoria de Lidia, haga un acto de bondad para alguien que lo necesite.

Flores pueden ser enviadas a la casa funeraria, ó en lugar de flores se puede hacer una donación a The Family Place https://www.thefamilyplacedc.org/